jueves, 28 de abril de 2016

Campo de Loreto y ferias

Este campo es muy importante para esta Villa, pues es dónde esta  situada la  Capilla de  Nuestra Sra la Virgen de Loreto. Todos los años se celebra la fiesta en su honor -el primer o segundo Domingo del mes de julio- y para ello,  nueve dias antes, unas mujeres del entorno se encargan de limpiar la capilla y de recoger flores para esparcer por el suelo  (como adorno para el paso de la procesion). El coste de las flores para adornar a Nuestra Sra, se divide entre las personas que  quieran colaborar. Lo hacen como una ofrenda. 














Una  de estas  personas que se encarga de hacer la lista y repartir el importe floral, es mi compañera en el Telecentro: Menchu. Es una voluntaria de las que se encargan  de engalanar a Nuestra Sra. para sacarla en procesión hasta la iglesia. Se le hace la novena el día de la Fiesta. Después de celebrar  la misa cantada por un hermoso Coro, se acompaña hasta la capilla en procesión portada por cuatro hombres, acompañada de ramos, gaitas, el grupo de bailes y danzas, y muchos fieles. 
Una vez allí el grupo de baile, danza en honor  a nuestra Sra. de Loreto; se le canta la Salve y se vuelve a dejar la imagen en la capilla hasta el próximo año. 

Durante el año en esta capilla se celebran varias misas. el primer Sabado del  mes de agosto -a  la tarde- se celebra una Misa de campaña, dónde acuden los cofrades de Loreto  y muchas personas más que se encuentran en Colunga pasando sus vacaciones. Una vez finalizada  quien haya comprado un vale, puede degustar el bollu preñau con vino o refresco, y disfrutar de una merienda agradable en el campo de Loreto.
º

En el campo de Loreto además de oración, se hace  una feria de todo tipo de ganado. Se celebra el 18 de Mayo. Ésta feria fue muy importante en su día. Hoy, como hay pocas vacas en las aldeas,  la feria decayó mucho. En esta feria, además de ganado, se podían comprar aperos para el campo y todo tipo de maquinaria: tractores, fesorias ,guadañas, llagares, etc.

También  el  jueves de la semana de las Fiestas de Loreto, los ganaderos de esta villa y de otros concejos, traen a este campo vacas  seleccionadas  para concursar en los premios a las mejores reses. A mi padre le gustaba mucho venir. Yo recuerdo que ya venía, siendo yo muy pequeña, y una vez que yo me vine a vivir aquí, las disfrutaba mucho más. El destino quiso que partiese un 18 de mayo.

La Feria de Octubre

También se celebra otra feria en octubre; donde se hacía antes el mercau los jueves. Uno de estos años decían que solo había  unas ovejas, dos vacas y poco más. Decayó más que las anteriores.

El campo de Loreto sirve también como zona de recreo para  las personas mayores, pues se sientan en los bancos a  contemplar el paisaje, tomar el sol, charlar y ver juguetear a los niños.









Huellas de dinosaurio en La Griega hace unos años
Al campo también se le hicieron aceras, se colocó una verja y se amplió la  bajada a la carretera general. Si nos gusta caminar se puede coger la acera hasta la Espasa o quedar en la Isla  y volver  por la senda del pedreru y de los acantilados; salir a Guerres o   seguir a la playa de la Griega  para contemplar las huellas de dinosaurios

Se pueden observar mucho más nítidas que hoy día
y volver por la acera del paseo de la playa  hacia Colunga.

Y si el cuerpo  aguanta, seguir todo el paseo por la acera hasta Sales. Todo este paseo quedó genial. Fue una una buena inversión. Como propuesta, animaría a  hacer lo mismo  hacia la Riera  y poner alguna luz -al menos hasta el  tanatorio-, pues al anochecer es muy peligroso.







miércoles, 27 de abril de 2016

8 de septiembre de 2011: un gran día para el concejo

El 8 de septiembre del 2011, el concejo de Colunga conmemoró la peregrinación del centenario a Covadonga. Fue una experiencia única: salieron 6 autocares -uno de ellos sólo para las cerca de 60 mujeres ataviadas con el traje regional para cantar  la ofrenda del ramu- y otro para el grupo folclórico Xagardua
de Colunga. 

Foto de Ramon Junco
Otras personas fueron en coches, bicicletas ocaminando, como el grupo de montaña La Huella, que salieron a la una de la madrugada. Precisamente, ellos fueron los encargados de la entrega de un hermoso cuadro del pintor colungués, Humberto Alonso, el cuál recogió el abad para dejar en el Museo de Covadonga..

D. Juan José Tuñón y dos canónigos, dieron la bienvenida a los 3 representantes de la parroquia: el Sr. alcalde de Colunga, D. Rogelio Pando Valle, al párroco de Colunga, D.Segundo Fernández  y al párroco de Lastres,D. Andrés Fernández. 

También se llevó un ramu  preparado por  algunas mujeres con flores y pan. En la procesión, fue portado por cuatro hombres del Grupo Folclórico Xagardua, este también fue el encargado de dar alegría con sus bailes y danzas.en un dia tan importante para Asturias, y para el Concejo de Colunga

Foto hecha al Ramu por Ramon Junco

En la misa, dos personas leyeron, otras tres hicieron la ofrenda, y tres niñas ofrecieron el roscón del pan a la Santina. La misa fue muy emotiva. Fue presidida  por tres obispos, el Sr. Abad, canónigos y presbíteros, además del presidente del Principado y otras autoridades.
Ofrenda del roscón de pan - Foto de Ramón Junco

Ofrenda del roscón de pan - Foto de Ramón Junco


Yo, soy consciente que no tengo una voz privilegiada, pero lo hice con respeto y con devoción, como todas las compañeras. Estuvo dirigiéndonos una chica -Covadonga, de Posada de Llanes- que nos enseñó a tocar la pandereta y trajo la canción. Eran veinte estrofas muy bonitas. La primera decía así: 

''Santina de Covadonga reina de nuestras montañas
venimos desde Colunga para conseguir tu gracia''

Terminada la santa misa, nos trasladamos para comer al Restaurante Favila de Cangas de Onís. El grupo de montaña "La Huella" lo hicieron en el restaurante "La Venta".
Ésta comida, dónde nos encontrábamos más de doscientas cincuenta personas, fue también la despedida de nuestro párroco D. Segundo, (hoy hijo adoptivo de la Villa de Colunga), pues pocos días después, se trasladaría a la parroquia de San Pedro de Mieres,

Fue una peregrinación  digna, que -ojalá- algunos de nuestros  sucesores tuvieran  el honor  de volver a vivir.

Con tanta fecha y números y como el tiempo pasa tan deprisa, si cometí  algún error en lo escrito, lo siento, pues no era mi  intención.

Quiero dar las gracias a Tania, nuestra profe del telecentro, pues nos anima y nos  ayuda a relatar estas vivencias que comparto con mis compañeros. Nos lo pasamos bien, aprendemos tecnología y nos evadimos de la rutina y monotonía.

Voy escribir la última estrofa y otra de  las anteriores -que a mí me gustan mucho- que se cantaron el 8 de septiembre del 2011 en Covadonga:

´´Que terminen ya las guerras                                                    
y que se acaben las armas                                        
también el hambre en el mundo                                
perdición de tantas almas´´                                       

´´Nos despedimos cantando
con gusto y con alegría
vela siempre por nosotros                                     

SAGRADA VIRGEN MARÍA´´            
  
    Maruja                                             

El Barrio de El Sorriberu

lavaderu de la riega de Bucial
Fragua Bucial
Este barrio con el paso de los años fue cambiando, al igual que cambiaron usos y costumbres de las aldeas del municipio, se perdieron usos valores y costumbres.

A unos 8 kms de Colunga está Bucial ubicado entre Villaescusa y Pivierda; lugar aislado y con mal acceso. Sin embargo, en el año 1921 allí existía una fragua. Su dueño se llamaba Vicente, que la heredó de su padre José Bada Vicente que era carretero y hacia carros del país (los que se usaban en esa época).
muela trillar


En la fragua trabajaba todos los aperios (aperos) de usanza de entonces llaviegos (arados) fesorias (azadas) rejas etc. La fragua dejó de funcionar sobre el año 1950 cuando este señor se marchó a vivir a la aldea de Agüera. Siguió subiendo a Bucial mientras su salud se lo permitió pues falleció a los 58 años.

En Bucial también había un molino de trillar (moler) trigo de las mismas características de uno que restauraron en Villaescusa sobre el año 2010. La muela (piedra) de dicho molino la tengo yo en el jardín pues era de la familia de mi suegra.
cestos de vanielles

También había un cesteru: Falo -mi suegro- que hacía cestos de vanielles con madera de avellano o castaño. Los trabajó hasta la edad de más de 80 años, en los lugares más insospechados. Con pocos conocimientos y menos medios en aquella época también existían personas trabajadoras y emprendedoras.


Volviendo al barrio de Sorriberu, se puede decir que fue un barrio industrial, pues yo conocí muchas empresas: una tintorería, tres bares, una sastrería, un supermercado, una tienda de comestibles, la Fonda de Angelina Ruperto, un taller de bicicletas (anterior a este taller creo que estuvo el bar Pintueles hasta que se hizo el edificio donde existió hasta que Pepín se jubiló), una ebanistería, una serrería de madera y taller de Parquet, cuatro carpinterías, un lagar donde hacían sidra y a la vez lo vendían como una sidrería, un taller de chapista, dos talleres mecánica, un pub y una marmoleria.…
También existió una fábrica de queso. Yo oí contar que por el año 1952 en una de las riadas algunos vecinos ayudaron a Pachín -que así se llamaba el dueño- a recoger los quesos que el agua sacó flotando.

Otra fábrica de leche también estuvo ubicada donde hoy están los "pisos de Abelardo" y creo que antaño también estuvo el Cuartel de la Guardia Civil.

En este barrio, teníamos a Georgina “La Cubana” (así se la conocía por sus orígenes). Esta señora daba clases de inglés y de mecanografía. También era vidente pues venia mucha gente de diversos sitios para que les leyese las cartas. Era una señora muy dulce, educada, culta y con mucho sentido del humor.

Aquí también hace años existió un aparcamiento muy peculiar. Como los coches escaseaban las gentes de los pueblos del concejo para venir al médico, hacer gestiones, o los jueves traer a vender en el mercao, se trasladaban en caballos y burros. Una vez desocupados, se recogían en una cuadra o un tendejón hasta la vuelta de sus dueños. Éste transporte era más lento que los coches de hoy en día, pero no contaminaba o al menos, era genérico.
De todos estos negocios mencionados, hoy - en el año 2016-, sólo quedan  dos talleres de mecánica, un pub , una carpintería,y el taller de chapista que en breve se vuelve abrir.

Lavaderu
Yo  conocí el lavadero donde  las mujeres tenían que ir  a lavar, pues las lavadoras no existían, ni en todas las casas había agua corriente. Este lavadero se quitó hace cerca de 30 años para poner la Casa del Artesano.












Se conserva  la fuente que está situada en la entrada (a la derecha del barrio de  Sorriberu).

Hoy en día falta mucha gente, y se echan de menos los niños; en los años de mi hijo se reunían delante de los pisos que  llaman "de la fábrica" y se les oía, reír, jugar, gritar y hasta llorar. Eran la alegría del barrio. Creo que -a día de hoy- sólo hay cuatro o cinco,

Casa del Artesano dónde antes estaba el lavaderu
En  Sorriberu tenemos la suerte de tener una persona longeva: NACELINA  GANCEDO, pues ya supera los 103 años. Señora agradable e inteligente regentó junto con su marido la tienda que llevaba su nombre desde el año 1940. Luego pasó a ser supermercado y siguieron dos de sus tres hijos hasta la jubilación de éstos en 2014.




Maruja
------------------------------------------------------------------------------------------------------------

En el barrio de Sorriberu también hubo una Fragua: la de Tano, “Tano el Ferreru”. La fragua lugar de encuentro, dónde los jueves venían los de los pueblos a arreglar la guadaña y Tano decía “pa por la tarde ahora voy a tomar el vasu al Pintueles que ye la hora”.

Bar Pintueles
Tano el ferreru, era hijo de José que también era ferreru, nativos de la La Riera. También trabajó en esta Kike, hermano de Tano, así como el hijo de Tano que también siguió la profesión y fue el último. Se llamaba José Antonio, el cuál falleció y se cerró el taller.
Fragua de Tano


En el centro la antigua fragua de Tano en un día de inundación -años 90

Camión del Pola
En este barrio Solriveru, otro lugar de encuentro era el bar Pintueles, paradero de gente de paso y del barrio. Hoy ya cerrado. Regentado siempre por la familia Pintueles, oriundos del concejo de Infiesto y que a buen seguro tendrán infinidad de anécdotas.


El amigo Avelino, carpintero. Célebre el dicho que decía: "en carretera circule por la izquierda". Él contestaba: "no amigo mío, por circular por la izquierda cuando la guerra, menuda madera recibí".


En el barrio de Loreto creo que también hubo dos fraguas: la de Luciano y otra el que sepa quien era el propietario no lo puede decir. Ésta de Luciano que se dedicaba a arreglar carros entre otro trabajos, terminó su actividad en Loreto con su hijo Alberto.
También había otra en Coceña, supongo que sería de Aurino.

Pilu


martes, 26 de abril de 2016

El colegio de Loreto- Colunga. 1.907-1.946




El colegio Fundación Montoto, fue fundado por la familia de Luis Montoto junto con su esposa Concepción y su hijo Tomás Montoto. Eran una familia adinerada, vivían en Loja y en 1907 optaron por hacer una fundación, para mejorar la cultura de la juventud de Colunga. Adquirieron una finca de una hectárea, en Loreto, en 1905 y en 1907 ya estaba funcionando el colegio que construyeron en ella; tenía 2 pisos: tres aulas y una capilla en el bajo y en el primero la vivienda para los profesores de la orden de La Salle, quienes se iban a ocupar de la enseñanza de los escolares de 6 a 16 años. Años más tarde decidieron admitir también a chicos de Caravia. Mi padre Víctor Granda Roza, de Luces, ya acudió a ese colegio en 1910.

En todos los pueblos había escuelas públicas; pero un solo profesor debería atender a escolares de 6 años hasta los catorce, mientras enseñaban a leer a los más pequeños los mayores no tenían quien los enseñaran otros temas, esa era la diferencia de ir al colegio ó a la escuela.

En el colegio un profesor se ocupaba de los niños de 6 a 9 años, en la primera clase, el siguiente grado se ocupaba de los niños de 10 a 12 años y en el tercer grado iban los de 13, 14 y 15 años; todos los niños estaban siempre con el mismo profesor y asignaturas más iguales. Esa era la diferencia del colegio con las escuelas públicas.
Yo, Enrique Granda Olivar, de Luces, empecé a ese colegio, con nueve años, en 1940 (nací el 18 de octubre de 1931), estuve 6 años, ya que el colegio se cerró en septiembre de 1.946, pasé por las tres clases que anteriormente indiqué estuve en la primera con el profesor Isidoro, a quién sus alumnos, dada su figura, lo apodaron como “Taponcio”; estuve dos años también con el hno. José; todos ellos eran además de muy eficaces en la enseñanza, también en el trato, jamás tenían un mal gesto, estuve así mismo dos años con el hno. Benito, un gran profesor con el que nos gustaba ir al colegio, aunque solo fuera solo por estar bajo su enseñanza y el buen clima ambiental de aquella aula.

A esta aula solo íbamos dos años los alumnos que hubieran adquirido en las aulas anteriores un buen nivel y siguieran (siempre que la situación familiar lo permitiera) con ganas de seguir formándose, pues allí ya estudiábamos contabilidad por partida doble con los libros de comercio como el Diario, el Libro Mayor, el Libro de Balances, todos ellos escritos en letra gótica y redondilla, yo aún conservo aquellos libros después de tantos años.

También estudiábamos el código mercantil, álgebra, trigonometría, francés, historia y geografía.

En todo el colegio había unos 150 alumnos, pero a estos últimos cursos solo llegamos unos 20, salíamos muy preparados, ya que todos, los 20, se colocaron en muy buenos puestos de trabajo.

Por los logros conseguidos en este colegio merecía la pena acudir diariamente, los profesores eran excelentes, yo nunca vi a un profesor pegar ó zarandear a un alumno. Nos daban un boletín con las notas todas las semanas, premiando a los primeros con regaliz; recuerdo el premio que me dieron el último día, fue un diploma de honor por haber llegado siempre a la hora (en todo el año solo falté una vez).

Estos frailes tenían una cosa buena: si tenían que dejar un chico castigado por alguna razón, invitaban al resto de la clase a quedarse; el que quisiera; y así hacían los deberes del día siguiente ayudándoles ellos mismos, los profesores, el trato era muy refinado. En la última clase solo una vez vi ponerse serio al hno Benito.

Íbamos, andando de los concejos de Colunga y Caravia, yo que iba desde Luces eran 7 km. para ir y otros tantos para volver; en los inviernos salíamos de casa de noche y volvíamos igualmente ya anochecido.

En el colegio antes de la guerra civil daban de comer a los niños que venían de lejos, los de los pueblos de Sales, La Riera, Coceña, San Juan, Güerres; los de Colunga comían en sus respectivas casas.

Los alumnos de más lejos, llevábamos una esporta con todos libros, una botella con leche y una torta de maíz, “una rosca”, y ,si ponía la gallina, también un huevo cocido, colgábamos las cestas en unos ganchos que había en el cobertizo, la verdad es que pocas veces comíamos el huevo, otro chico que tenía tanta “fame” como nosotros pedía permiso al profesor para ir al servicio y andaba registrando les esportes y nos teníamos que resignar a comer solo la leche y la rosca, la verdad es que por la noche llegábamos a casa con el cansancio de andar 14 km (7+7) y ya no podíamos con los calzones.

Los jóvenes de antes no podíamos crecer como los de ahora, que comen dieta equilibrada y más cantidad, tienen más limpieza y mejores ropas; en las aldeas no teníamos agua en casa, había que ir a buscarla a fuentes del pueblo, agua que estaría contaminada por las cuadras próximas.

Algunas casa no tenían luz eléctrica o como mucho una sola bombilla, no había contador, se pagaba un duro al mes, en las casas el piso del medio era de madera y por un “furacu” la bombilla subía y bajaba. Desde casa al colegio íbamos en madreñas (no había para comprar botas), si veíamos que amanecía sin nubes las guardábamos detrás de una sebe, y al volver, si llovía, cogíamos las alpargatas en la mano hasta llegar a ellas y calzarlas para que no vieran en casa que las habíamos guardado.

Después de todas estas calamidades no nos sentíamos mal, ya que no conocíamos otra cosa mejor. Los escolares de ahora, aunque no faltan penas, viven mejor, van sus padres a llevarlos al colegio, van bien vestidos, bien aseados, bien comidos, no van en madreñas con escarpinos, mejor es así.

Los escolares de 15 años, que destacaban por su preparación y aplicación podían seguir en el colegio un año más y salían del colegio con 16 años y con alto grado de preparación con posibilidad de una buena colocación para llevar una contabilidad por partida doble, todo se escribía con letra redondilla y gótica.

Voy a intentar acordarme de los apellidos de los alumnos de los pueblos del concejo de Colunga y Caravia y que me disculpen los que omita; la edad ya me pasa factura y me va faltando la memoria.
De Lastres, iban: Granda, Cuesta, Caravia, González; de Luces: Álvarez, Moro, Cristóbal, Álvarez, etc; de La Isla: Felgueres; de Carrandi: Monato, Cinivo; de Gobiendes: 3 hijos de Xico; de La Riera: Fidalgo, los 5 hermanos Caride; de Sales, iban: Ordieres, Cueli, Bueno, 2 Vallina; de Huerres: Argüero; de San Juan: los Collado; de La Poledura: Sanchez, Collado y Argüero; de Libardón: los Cortina; de Caravia: los hermanos Acerete. De Colunga, iban: Alvarez, Cueli, Salamanca, Cueto, también Angel, nieto de Salomón; el abuelo  arreglaba paragüas y  cacharros de cocina, en un pequeño local en una calle estrecha que sube por la derecha de la tienda de fotografía de Junco, al llegar al final, se entraba a su taller por una puerta muy bajina, el padre de “El Colillo”, que era su apodo, trabajaba de pintor.
Éramos unos 120.

foto del año 1.910. Los 120 alumnos del primer curso del Colegio de Loreto- Colunga.


Adjunto 2 fotos: una de 1.908, en la cual estaba mi padre Víctor Granda Roza, parecen una multitud y la otra de 1.996, en la que ya somos muy mayores, pueden comprobar que ya tenemos canas, de aquella teníamos entre 70 y 80 años, el mayor era de Pernús, Balbín, que ya tenía 80 años y el más joven Fernando Bañuelos de Colunga. Éramos sobre 65 vieyos. Nos veíamos por Colunga los jueves y surgió la buena idea de hacer todos los años una comida y una misa funeral, por los fundadores, por los frailes y por alumnos también fallecidos. 
Empezamos siendo 75 y el último año, en 2015, solo éramos 7, la edad nos va dejando en la cuneta.

foto del año 1993, somos unos 70 ex-alumnos del colegio Loreto, Colunga. Desde entonces nos seguimos reuniendo todos los años. Este año 2016, solo vamos a ser 6, "nos vamos quedando en la cuneta".

Quiero comentar asimismo que en el sello y membrete de cartas y documentos del colegio, el nombre del colegio figuraba como“ Colegio de La Inmaculada y San Luís”, como se llamaban los fundadores.
Deseo comentar que esta familia además del colegio fundó y construyó en 1.920 la residencia de los asilos de Colunga y en 1.926 la iglesia de San Juan.
También quiero recordar que D. Luís Montoto no fue muerto de muerte natural, sinó que fue muerto en la contienda del 36.

Como otra muestra del celo y buen hacer de estos profesores voy a contar otro relato de su interés por el alumnado. En 1.946, último curso de este colegio, la fundación estaba presidida por seis personas de Colunga, ya mayores y con estudios, eran: D. Benito, militar retirado con grado de coronel, D. Perfecto Cortina,  D. Arsenio Gancedo, el párroco D. José, apodado “ Rucateyes”,  Vicente Cueto y Mª Josefa Cortina; estas personas presenciaban los exámenes finales, en ese año uno de ellos se iba a ausentar unos días y anticiparon una semana los exámenes, al terminar el hno Benito, el director, nos dice que las vacaciones serán, como debían ser, una semana después y en esa semana nos hizo aprender memorizando todos los partidos Judiciales de España, son 500, yo aún los recuerdo.

Paseo de Sales a la playa de la Espasa

El paseo que se hizo desde el pueblo de Sales hasta la playa de la Espasa fue una obra que se tiene resaltar por su importancia para el pueblo de Colunga, para las personas que les gusta pasear y por la seguridad que ofrece paro los peatones. También tiene instalado en varios tramos alumbrado.

Creo que es una gran obra que tenemos que valorar, pues la considero, si no la más importante, una de las más.
Hice unas fotografías de varias zonas para poder apreciar la obra:












Yeyo

lunes, 25 de abril de 2016

Poesía de César Carús

Una buena nueva en Colunga: ¡César Carús ha vuelto a escribir! y aquí tenemos -en primicia- una de las últimas poesías, que también aparece en el blog de La Riera.

CAMINO, VERDAD Y VIDA



Te he anunciado, mi Señor.
Les he enseñado a rezar.
Inculcándoles tu amor,
les he llevado a tu altar.

Les dije aquellas verdades:
que, Tú, eras su destino.
Y en favor de los mortales,
la verdad, vida y camino.

Señor, uno, dos y más,
no conocen tu existencia.
¡Muchos, muchos, además
desconocen tu presencia!

¡Oh Buen Dios y Padre Eterno!
Si su destino, eres Tú…
acógelos en tu seno,
y llena su alma de tu luz.

Si, Tú, eres la gran Verdad,
líbrales de toda sombra.
Que gocen de tu amistad,
pues, ellos, son tu grande obra.

Contigo en esa morada,
siendo, como eres la vida,
no retires tu mirada,
es la dicha compartida.

La alegría, el gozo santo,
en dichosa compañía.
Será el consuelo, sin llanto,
que tu amor les ofrecía.

El camino dices ser.
Que encuentren pronto esa ruta,
puesto que con tu poder:
árboles que darán fruta.

Mostrarán, también, al mundo,
la grandeza de tu mano.
Y todo tu amor profundo,
que tienes al ser humano.

Son mi prenda, mi regalo.
Todo mi amor soberano.
Y que mi primicia te hago:
pues, ellos, son mis hermanos.


César.

jueves, 21 de abril de 2016

Fuentes I

La fuente más reciente: fuente ornamental en la plaza El Monumento.
 
fuente de cuatro caños en los jardines Tomás Montoto
edificio donde está la placa con el nombre de los jardines
fuente en los jardines del Sueve




 fuente en los jardines del Sueve.
al fondo vemos los edificios de los jardines de Tomás Montoto.
fuente de So´l Riveru, da gustu vela tán güapamente enramada la nueche San Xuan.

 La captación de agua para abastecer a la villa de Colunga y otras localidades del concejo, está en la fuente Obaya, Gobiendes.
 El agua de la fuente sale de una cueva y en condiciones muy especiales de grandísima cantidad de agua, especialmente en la cara sur, también brota, precedida de un estruendo, otra segunda fuente en otra cueva situada unos metros encima de la primera. 
 La cueva tiene un entramado, explorado en parte, por espeleólogos que en al menos dos ocasiones vinieron a contarnos sus hallazgos, en esta particularísima caverna, a las Jornadas del Sueve, que el ayuntamiento viene organizando anualmente, desde hace ya unos cuantos años. Manuel, el responsable municipal de cultura, no deja de sorprendernos cada año con los invitados a dichas Jornadas. 
 En Obaya, paraje de extraordinaria belleza natural, hubo también un molín famosu.
 En el  Aula de Interpretación de la Sierra del Sueve, tienen una RUTA INTERPRETADA muy interesante, en la que nos explican muchas y muy interesantes cosas acerca de esta Fuente Obaya. 

Seguiremos poniendo más fuentes.

miércoles, 20 de abril de 2016

Barrio de Loreto

Yo, por no ser menos que mis compañeros, hablaré de mi barrio, de mis vivencias en él, de sus negocios, etc., también intentaré poner alguna que otra foto.

Hace como cincuenta años, recuerdo había negocios tales como dos fraguas: la de Juaco y la de Luciano; en en la de Luciano se hacían carros de esos que tiraban de él vacas y en la de Juaco solo se trabajaba el hierro. Ésta desapareció hace ya como sesenta años, pero me acuerdo de él como si fuera ayer.

Colegio de Los  frailes en Loreto. Reunión Promoción 1941 aprox.

Siempre fue un barrio muy cultural; veréis, que yo recuerde, existía el colegio de los frailes -que estaba enfrente de donde está hoy la gasolinera en Los Llanos-, y un poco antes de llegar también estuvieron los frailes en lo que hoy es la Fundación Montoto (fue la escuela nacional mixta), hasta que hicieron también frente la gasolinera el colegio actual. Yo empecé mi andadura académica en un colegio que había en el campo de Loreto regentado por monjas. La pena fue que solo pude ir dos años, pues se marcharon.


Entonces me llevaron a una clase particular, en la que nos enseñaba una maestra que se llamaba Evangelina  -la de Coto-,hasta que llegó la hora de empezar el bachiller, con tanta suerte, que en la casa de Arsenio abrieron una academia dónde nos daba clase junto a su esposa, Don Antonio, muy querido por todos sus alumnos, ja, ja, ja. Y ya esta bien de tanto estudio...
Alumnos en la clase de Coto
Alumnos de las monjas en LORETO  año 60 aprox.

También viví como Gonzalo (el de Sales) trabajaba la madera. Era un gran carpintero. Así como en el garaje Alonso se arreglaban todo tipo de vehículos y también los vendían.

También en Loreto había -y sigue habiendo- el asilo (Union Social Católica) de donde yo tengo muy buenos recuerdos, pues la cocinera era mi tía Amparo y pasé entre los "asilaos" muchas horas de mi vida muy felices. No lo olvidaré nunca. Era como mi casa.

Menchu


martes, 19 de abril de 2016

Desde mi ventana

La primera vez que llegué a Colunga fue en el año 1978. Fue una visita rápida y casi no la vi. Diez años después, quede a vivir aquí, donde estoy desde entonces.

Mi primera impresión, al mirar por la ventana del salón y contemplar el Sueve, fue un impacto y tantos años después me sigue emocionando y formando parte de mi vida. Dependiendo de como está, averiguo más o menos el estado de ánimo y cómo puede discurrir el día .

Luego empiezo a pensar en otra parte de mi vida que es la plaza Vigón, y como he visto el pasar de los años a través de ella desde que llegué hasta hoy.

La farmacia de Blanco, ahora de Jesús -que fue remodelada hace unos años- sigue siendo tan bonita y cuidada, con nuevos empleados y mucha vida

La tienda de Jorge Vigón que era como un gran supermercado con sus peculiares dependientes, pasó por varios negocios. En la actualidad son dos peluquerías: una de una chica joven y otra de un peluquero de toda la vida.

Debajo de mi casa -donde ahora hay un supermercado- hubo muchos años una tienda con todo tipo de tejidos, juguetes, etc. regentada por un a un matrimonio: Silvia y Pachu.
Luego pasó a ser el banco Central Hispano y últimamente una tienda de comestibles.

Estaba la tienda de Aida que tenia de todo. Era pequeña y estaba a tope, pero ella lo tenía y lo encontraba. Haber hubo muchos negocios; hasta yo tuve una tienda -poco tiempo- en los ochenta, junto con Isabel (que sigue por allí).

También se arregló la plaza hace pocos años y se fueron arreglando algunas casas. Otras siguen como cuando se hicieron, y la verdad, desentonan bastante, porque van quedando muy bien y le dan cierta gracia.

Podría escribir mucho más, hablar del pueblo y de mucha gente. Algunos por desgracia desaparecieron, y otros empiezan ahora  una vida; pero todo y todos formarán junto a ella, la pequeña historia de este pueblo.

P.D.: no quisiera olvidarme  de la Casa de Cultura dónde se diviertieron viendo películas tantos  niños ,entre ellos, mi hijo. La carnicería Pepito -con tan buena carne-, el Mesón -de tan buena fabada-. Éstos últimos años modas Belén dónde aparte de ropa, di alguna parrafada con ella al pasar.  Se jubila. La echaremos en falta. 

Pido perdón a quien se me olvida, y a todos los demás gracias.

Marga